Lugares románticos para explorar en pareja

Que los españoles somos los europeos más apasionados, no hay lugar a dudas. Pero nuestra naturaleza no es la única responsable, pues el romanticismo de ciudades como Barcelona, Valencia o Sevilla resulta innegable. Sus plazas y jardines, una osada arquitectura y la siempre impresionante geografía mediterránea aportan una dosis extra de pasión a nuestros Romeos y Julietas, que no puede encontrarse en ningún otro lugar del mundo. Si estás buscando lugares románticos para explorar en pareja, no dejes de leer, pues la siguiente selección contiene los rincones clave para vivir experiencias inolvidables. ¿Te animas a descubrirlos?

El Laberint d’Horta en Barcelona

Prestigiosos films como El perfume o El Laberinto del Fauno rodaron muchas de sus icónicas escenas en este parque barcelonés, levantado hacia el 1853, siendo su estilo neoclásico y su gran longevidad un motivo de orgullo para la Ciudad Condal. A diferencia de otros recintos ajardinados, en el Laberint d’Horta se prohibió convenientemente el tránsito de bicicletas y la entrada de mascotas, con el fin de proporcionar la paz que caracteriza a su laberíntico recorrido. De ahí que pasear por este parque, siempre en un silencio casi místico, sea una de las actividades más codiciadas por los enamorados.

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La Albufera de Valencia

Si piensas que el levante español es únicamente sol y playa, pronto descubrirás que Valencia puede ser una caja de sorpresas. Un buen ejemplo es La Albufera, 21 hectáreas de pinares, aguas plateadas y una belleza paisajística inimitable, perfecta para hacer una escapada en pareja y disfrutar de atardeceres de película. Gracias a las bondades del clima valenciano, cualquier estación del año es apropiada para visitar esta maravilla natural, siendo la primavera el momento más propicio, cuando los azahares perfuman las calles, avenidas y plazas de la capital del Turia.

La muralla medieval de Ávila

La edad media fue mucho más que un periodo de oscurantismo, Inquisición y cruzadas religiosas. También el amor idealizado, que tan bien han sabido adaptar al cine factorías como Disney, está vinculado a este periodo histórico. Ávila y su muralla es perfecta para las parejas que deseen viajar al pasado: 9 puertas y casi 90 torreones de estilo románico, conservados piedra a piedra a la perfección. Recorrer sus almenas hará que nos sintamos como personajes de El Señor de los Anillos o Juego de Tronos, y aunque no seamos aficionados a este género, nos sentiremos embriagados por el romanticismo innato de estas construcciones.

La Ruta del Flysch en Guipúzcoa

No podía faltar en nuestro listado una de las mayores rarezas geológicas de la Península Ibérica, la Ruta del Flysch. Ubicada entre Deba, Mutriku y Zumaia, esta maravilla guipuzcoana abarca un perímetro de 4-5 kilómetros de superficie rocosa, provista de formas y texturas que sorprenden a propios y extraños. A los enamorados no les sorprenderá que los flyschs hayan sido nombrados Biotopo Protegido. Por descontado, no podemos abandonar las tierras vascas sin explorar sus playas y calas de peculiar belleza, entre otros muchos tesoros locales, idóneos para descubrir en pareja.

De palacios y alcázares en Sevilla

En último lugar y no menos importante, el Real Alcázar de Sevilla nos proporcionará grandes dosis de emoción, pues recorrer sus inconfundibles arcos nos transportará al exótico mundo de Las mil y una noches, con su belleza floral y su insólita arquitectura. Y si queremos sentirnos como la mismísima princesa Amidala (La Guerra de las Galaxias), no puede faltar en nuestro itinerario una visita a la Plaza de España, lugar de rodaje de La amenaza fantasma. Por si fuera poco, las parejas adictas al deporte reconocerán en las aguas del Guadalquivir un escenario idóneo para hacer kayak, piragüismo o simplemente dar un paseo en barca con las últimas luces del día.


Si enamorarse es inevitable, convertir en una aventura todos y cada uno de los días de tu relación es una elección, que la mayoría de las parejas olvidan con el tiempo. En lugares tan románticos como el Flysch de Guipúzcoa, la muralla medieval de Ávila o La Albufera de Valencia, encender la chispa de la pasión será coser y cantar.

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